En teoría, el éxito de Whatsapp venía de ser capaz de mandar mensajes instantáneos sin gasto alguno, pero con el tiempo ha pasado a ser mucho más que eso. Empezó por ser una herramienta de espionaje prácticamente, como un arma de control para saber quién nos leía, quién contestaba e incluso a qué hora se iba cada uno a dormir en función de la última vez que estuvieron en línea. Hoy, además, esta aplicación se ha convertido en la sala de reuniones de los amigos, los padres de colegio, los compañeros de trabajo y las familias. No se diferencia lo importante de lo trivial, ni se tiene en cuenta ya quién está presente en la conversación que mantenemos. Por eso, vale la pena pararse a analizar y decidir, para que esta útil herramienta aporte sus grandes ventajas sin que se convierta en un problema para aquellas cosas que ya funcionaban bien, y que están peligrando en las mejores familias y empresas.

1. Establece un horario para usarlo. No tiene sentido que cuando estás cenando o trabajando el Whatsapp se convierta en una distracción constante, que te impide estar en lo que estás, disfrutar o ser productivo. Por eso, es preferible que establezcas un mínimo horario de uso, y fuera de esas horas te centres al cien por cien en lo que estás haciendo.

2. Utiliza el estado para comunicar tu forma de uso. Muchas personas ponen frases célebres o alguna broma en su estado del Whatsapp, pero olvidan la utilidad que tiene aprovechar para avisar de algo, como el horario o las preferencias de uso que uno tiene. Por ejemplo, puedes poner “me conecto sólo al final del día” o “si es importante, mejor llama” o “si no estoy en línea, escríbeme un e-mail a…” o cada uno lo que quiera.

3. Cómo interpretar los mensajes de Whatsapp. A la hora de leer lo que alguien nos escribe puede que nos influya que no le vemos la cara ni sabemos su tono de voz, por eso conviene tener una actitud positiva para hacerlo. Cuando leas un Whatsapp que alguien te envíe, céntrate en lo que lees y no en lo que supones o imaginas alrededor de lo que se dice. Además, siempre que te falte información, piensa bien por defecto.

4. Cómo responder. Por nada del mundo te apresures a contestar sin pararte a pensar un poco, un error que se comete mucho por Whatsapp, precisamente porque vemos que el otro está en línea y tendemos a ser impulsivos. Es mejor que vea que has leído su texto y no has contestado, que escribir algo de lo que luego te puedas arrepentir. Es más, si tienes alguna conversación importante con alguien, más vale quedar y tener una conversación cara a cara. Hay cosas que es mejor no hablar por escrito, por muy difícil que sea afrontarlas en persona.

5. Da reconocimiento por Whatsapp. Una pequeña frase para dar las gracias o felicitar por el trabajo bien hecho no cuesta nada, y puede ayudar a que las personas que te rodean se sientan más valoradas, ya sea en la familia como en el grupo de amigos en la empresa. Esta app es ideal para ello, ya que de forma rápida y fluida puedes decir con una línea y un emoticono algo que quieres hacer saber a otra persona.

6. Crea un grupo de motivación. Se hacen grupos de muchas cosas, pero en las mejores familias o las empresas más cohesionadas hace falta una dosis extra diaria de ánimo, y crear un grupo para decir frases o poner fotografías que ayuden a mantenerse positivos entre todos puede ser una manera útil de sacar partido a esta herramienta.